Mi Filosofía por L. Ronald Hubbard
Y así llegó un golpe más ... mi familia y mis amigos me abandonaron al considerarme como un inválido, supuestamente sin remedio, y una carga probable para ellos durante el resto de mis días. Sin embargo, me abrí camino de vuelta hacia la salud y la fuerza en menos de dos años, usando sólo lo que sabía y lo que podía determinar sobre el hombre y su relación con el universo. No tenía a nadie que me ayudara, lo que tenía que saber lo tenía que descubrir. Y es todo un truco estudiar cuando no se puede ver.
Me acostumbré a que se me dijera que todo era imposible, que no había manera, que no había esperanza. Sin embargo, volví a ver y a caminar y construí una vida completamente nueva. Es una vida feliz, una vida activa, y espero que sea útil. Mis únicos momentos de tristeza son aquellos que llegan cuando hombres fanáticos le dicen a los demás que todo está mal y que no hay una ruta en ningún sitio, que no hay esperanza en ningún lugar, nada excepto tristeza, monotonía y desolación, y que todo esfuerzo para ayudar a los demás es falso. Yo sé que no es verdad.
Así que, mi propia filosofía es que uno debe compartir la sabiduría que tenga; debe ayudar a los demás para que se ayuden a sí mismos y debe seguir adelante a pesar del mal tiempo, ya que siempre hay una calma delante. También debe hacer caso omiso del abucheo del intelectual egoísta que exclama: No reveles el misterio. Guárdalo todo para nosotros. La gente no puede entenderlo.
Pero, puesto que no he visto nunca que la sabiduría haga ningún bien cuando uno se rehusa a compartirla, y como me gusta ver felices a los demás, y como encuentro que la gran mayoría de la gente puede entender y, de hecho, entiende, seguiré escribiendo y trabajando y enseñando mientras exista.
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