LOS QUE LUCHAN CONTRA Scientology
Durante más de una década, la FDA permanecería obsesionada con el E-Metro. Junto con otros organismos del gobierno, infiltró de manera constante agentes e informadores en la iglesia, empleó micrófonos ocultos, puso un sobrecargo al correo de la iglesia y obtuvo información confidencial sobre las cuentas bancarias de la iglesia.
No llegaron a ninguna parte. En 1969, el Tribunal Federal de Apelación de Washington, DC, declaró que la Iglesia de Scientology era una religión genuina, protegida por la constitución norteamericana, y falló que el E-Metro no había sido etiquetado o utilizado incorrectamente.
Sin embargo, no fue sino hasta 1973 cuando una reacia FDA devolvió finalmente los materiales robados de la iglesia: 5.000 libros, 2.900 folletos y los E-Metros.
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