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LA
HISTORIA DE LA
EXPANSIÓN DE
CIENCIOLOGÍA
A este respecto, la tecnología de L. Ronald Hubbard ha adquirido incluso mayor prominencia en áreas azotadas desde hace mucho tiempo por la discordia étnica. Mil novecientos noventa y siete trajo la apertura de una nueva misión de Scientology en Memphis, Tennessee, mediante la cual sus patrocinadores resolvieron tender un puente para salvar
las diferencias raciales en esa ciudad. Desde las recientemente liberadas naciones del sur de África a los estados feudales balcánicos, y desde las incipientes democracias de las antiguas repúblicas soviéticas hasta los pueblos de Hispanoamérica en la línea de fuego de los violentos magnates de la droga, la expansión de Dianética y Scientology representa una voz constante y que se alza en pro de la tolerancia y la cordura entre la gente, sin importar sus conflictos aparentemente irresolubles.
Mil novecientos noventa y siete representó un gran salto en el reconocimiento mundial de esta y otras verdades sobre Scientology. En junio, la Iglesia de Scientology lanzó una histórica cruzada internacional para denunciar y desmantelar las falsas premisas profundamente arraigadas desde hace tiempo, sobre las que se edifican los conflictos. Ciertas ideas destructivas de finales del siglo veinte, mentiras comúnmente aceptadas y raramente inspeccionadas, que se han hecho calar en la sociedad, como: Eres un pedazo de carne; El hombre es un animal de estímulo-respuesta; El coeficiente de inteligencia no se puede mejorar y La gente no puede cambiar han sido denunciadas en televisión, en periódicos y revistas, en vallas publicitarias y anuncios en autobuses y en un web site expandido de Scientology en Internet. A través de esta cruzada, las soluciones funcionales de L. Ronald Hubbard para los problemas de la vida se han llevado a los hogares de millones de personas cada día; primero en Norteamérica y luego expandiéndose hasta Europa, mediante la amplia difusión de sus libros básicos y un nuevo curso introductorio, el Curso de Eficiencia Personal.
Para 1997, Scientology estaba disponible en más de 120 países. Y sólo en la Base en Tierra de Flag, se proporcionaron más de un millón
de sesiones de auditación. Y cada cinco minutos de cada día, una nueva persona comenzaba su primer servicio en una misión de Scientology.
Pero sin importar lo altas que lleguen a ser las cifras (de nuevos preclears y auditores que se sienten para su primera sesión; de nuevos lectores que cojan su primer ejemplar
de Dianética), la historia de la expansión de Scientology sigue siendo una historia simple: Al descubrir que la tecnología de L. Ronald Hubbard funciona, la gente la da a conocer a los demás.

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