|
LOS QUE LUCHAN CONTRA
CIENCIOLOGÍA
LAS VERDADERAS CUESTIONES
Para comprender las fuerzas que se alinearon contra L. Ronald Hubbard en esta guerra que él nunca empezó, es necesario echar una rápida ojeada a la vieja y venerable ciencia de la psiquiatría; que en realidad no era nada de eso. Como institución, su aparición se remonta a poco antes del cambio de siglo; sin duda no es digna de respeto por razones de edad o dignidad; tampoco responde a ninguna definición conocida de ciencia, con su mezcla de teorías sin probar, que nunca han dado ningún resultado: excepto una habilidad para volver más dócil y apaciguado al rebelde e ingobernable, y convertir en almas apáticas a los aquejados de problemas, sin relación alguna con lo que es la asistencia.
El hecho de que se promocione a sí misma como una profesión de curación es una representación falsa, por no decir algo peor. Su misión es controlar.
La psiquiatría, tal y como la conocemos hoy en día, es más un sacerdocio que una ciencia. Su conglomerado de teorías a medio hacer las transmite una élite arbitraria: autoridades que han conseguido alcanzar esa condición a través de sus conocidos y engatusando al gobierno para que les conceda aún más dinero en subvenciones. Mientras tanto, en cuanto a lo que hacen en realidad, existen solamente tres métodos primarios de tratamiento": electrochoque, psicocirugía y fármacos psicotrópicos.

|