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A LA VANGUARDIA DE LAS REFORMAS SOCIALES
La Iglesia de Scientology ha surgido como una voz reconocida y experimentada en el debate en torno a la supervivencia de la libertad de expresión y de los derechos de propiedad intelectual en el ciberespacio. Por ejemplo: como consecuencia de un juicio decisivo que implicaba la responsabilidad potencial de todos los proveedores de acceso a Internet (que son los que facilitan los medios que permiten acceder a Internet a todos los participantes, bien con fines beneficiosos para la sociedad, bien con intenciones destructivas), la Iglesia de Scientology fue la pionera en establecer un protocolo para permitir a los proveedores de acceso responder con celeridad a los abusos de Internet sin por ello chocar con la privacidad o con la libertad de expresión de la vasta mayoría de usuarios de Internet que respetan la ley. Del mismo modo, en decisiones judiciales tanto en Estados Unidos como en el extranjero, la iglesia desarrolló procedimientos para revelar las identidades de las personas responsables de transmisión de materiales ilegales como pornografía infantil y copias falsificadas de propiedad intelectual, sin injerirse innecesariamente en la privacidad de otros. Las experiencias y logros de la iglesia a este respecto han servido de guía para los legisladores, en Estados Unidos y en el resto del mundo, que están intentando forjar leyes y normativas que afectan a Internet.
Por medio de la revista Freedom, la Iglesia ha investigado y sacado a la luz una cierta cantidad de delincuentes ahora notorios que amenazaban esas libertades mediante la ilegalidad en el mundo de la red. La Iglesia ha sido también la pionera en innovar protocolos con los proveedores de acceso a Internet para facilitar el libre intercambio de ideas, debates públicos y de información en Internet, y asegurar a la vez los derechos de propiedad intelectual garantizados por la ley a los autores de obras de interés público. Cuando tanto la razón como la ley han sido desatendidas, la iglesia ha tomado las medidas legales pertinentes para proteger las propiedades intelectuales de Scientology de ejemplares y distribuciones sin autorización, las cuales han sentado jurisprudencia histórica que asegura y preserva las libertades y los derechos legales de todos los que transmiten información por la superautopista.
El resultado de la dedicación de la Iglesia ha sido en beneficio tanto de la libertad como de Internet en sí. Como el prominente columnista de Internet y abogado Jonathan Rosenoer comentó: Internet nunca se expandirá si la gente no dispone de la capacidad de proteger sus creaciones con un fuerte sistema de protección de la propiedad intelectual. Los litigios que la Iglesia de Scientology está llevando adelante están sirviendo para desarrollarlo.
Los miembros de la Iglesia también están trabajando codo con codo con los máximos expertos en el ciberespacio, como son el padre de Internet, Vinton Cerf, y los pioneros en aspectos legales del acceso a la información, con el objetivo de encontrar nuevas maneras de proteger a Internet de los abusos. Considerando que la tecnología generalmente dispone de las soluciones a los problemas del ciberespacio (o puede crearlas), la Iglesia ha respaldado iniciativas que, finalmente, condujeron a la creación de programas informáticos que permiten a los usuarios ocultar o bloquear contenidos que no se desea hacer públicos, sin necesitar la intervención del gobierno o censura alguna.
La solución de problemas de expresión no debería (de hecho, no debe) implicar una disminución de la libertad de expresión. De esta manera, los esfuerzos de los miembros de la Iglesia contribuyen de manera notable a reforzar Internet y ayudar así a que se mantenga libre de una onerosa normativa, protegiendo al mismo tiempo los derechos de las personas creativas que generan constantemente nuevas ideas, así como obras de arte y erudición.

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