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A LA VANGUARDIA DE LAS REFORMAS SOCIALES
Como Madison insinuó, una población formada y bien informada será capaz de tomar decisiones inteligentes con respecto a su propio futuro. Y el Decreto de la Libertad de Información es una de las herramientas más valiosas que permite a las personas saber exactamente lo que su gobierno está haciendo; y saber si los organismos gubernamentales disponen de expedientes sobre ellos. Cuando alguien piensa que Martin Luther King, Jr., fue el tema de decenas de miles de documentos gubernamentales repartidos entre los expedientes del FBI y del IRS, puede darse cuenta de por qué algunas veces merece la pena conocer estos hechos. Sin embargo, King no tenía acceso en aquella época a un Decreto de la Libertad de Información que pudiera utilizar.
El concepto de libertad de información no ha existido sin oposición. Más de un organismo gubernamental ha librado auténticas batallas en los tribunales para intentar preservar sus secretos.
Para ayudar a contrarrestar estos y otros intentos por burlar la ley, la Iglesia de Scientology presentó una carta abierta al Congreso el 4 de julio de 1981, firmada por 146 organizaciones que se oponían a las pretensiones de aquella época de limitar la efectividad del decreto.
Ampliamente reconocida entre grupos a favor del interés público como líder experta en la legislación sobre la libertad de información, la Iglesia de Scientology se ha ganado también una reputación considerable por su papel como informadora de los ciudadanos de Estados Unidos en relación con sus derechos, a la luz del Decreto de la Libertad de Información. Pero los cienciólogos no han limitado sus esfuerzos en estos asuntos sólo a Estados Unidos. Cuando se tramitó la legislación sobre libertad de información en Francia (1978), Canadá (1982), Australia (1982), Nueva Zelanda (1983), Italia (1991) y Bélgica (1991), miembros de la iglesia desempeñaron un papel decisivo para la aprobación de estas leyes.

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