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LA INFLUENCIA RELIGIOSA EN LA SOCIEDAD
EL PAPEL DEL MINISTRO VOLUNTARIO
Cuando una cultura ha abandonado totalmente la búsqueda espiritual cayendo
en el materialismo, se debe empezar por demostrarle a cada persona que cada una de ellas es un alma, no un animal material. A partir de este reconocimiento de su propia naturaleza religiosa, los individuos pueden tener otra vez una conciencia de Dios y llegar a ser más ellos mismos.
La medicina, la psiquiatría y la psicología resolvieron todo el problema de la naturaleza humana, simplemente echándolo dentro de una clasificación de naturaleza material: cuerpo, cerebro, fuerza. Como políticamente insisten en un monopolio y usan propaganda social y política para imponer su monopolio, impiden la investigación real para verdaderas respuestas sobre la naturaleza humana.
Sus fracasos están atestiguados por la falta de resultados en el campo de la naturaleza humana. No pueden cambiar al hombre, sólo pueden degradarlo.
Aunque afirman tener dominio en el campo de la naturaleza humana, no pueden demostrar resultados, y en ningún lugar demuestran más esa carencia, que en sí mismos como personas. Tienen el índice más alto de suicidios y prefieren el uso de la fuerza sobre los demás. Bajo su tutela el índice del crimen y de las fuerzas antisociales ha aumentado. Pero la mayor censura que se les hace es debido a sus ataques a cualquiera que busque respuestas, así como a sus ataques contra la influencia civilizadora de la religión.
Por supuesto, si alguien va a poner peros a algo, eso implica que desea hacer
algo al respecto, y lo haría si pudiera. Si a alguien no le gusta el crimen, la crueldad, la injusticia, ni la violencia de esta sociedad, puede hacer algo al respecto. Se puede convertir en MINISTRO VOLUNTARIO y ayudar a civilizarla, a darle consciencia, bondad, amor, y a liberarla del sufrimiento al infundir en ella confianza, decencia, honestidad y tolerancia.

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