|
LA HERENCIA RELIGIOSA DE
CIENCIOLOGÍA
|
|
 |
Incluso hoy en día, los estados totalitarios atacan las nuevas ideas,
y la enseñanza está restringida a unos pocos privilegiados, en un intento por mantener ignorante a la mayoría. La quema de libros es otro fenómeno de nuestra época: una reminiscencia de la Inquisición.
Pero la sabiduría y los valores espirituales no pueden suprimirse. Todos los hombres en todas las épocas han buscado la liberación espiritual. Todas las búsquedas del individuo y todas las filosofías y religiones tienen una meta solamente: discernir entre la verdadera esencia del hombre y su relación con el universo.
Por desgracia, las ciencias humanas no han logrado mantenerse al paso con los descubrimientos científicos. La preocupación por todo lo físico las ha dejado muy atrás.
La ciencia avanzó hasta un punto en que podía enviar cohetes al espacio, pero hasta este momento se ha ignorado el reto más grande: el mejoramiento del hombre mismo.
En este punto, en la historia de nuestra civilización, hemos desarrollado la capacidad potencial de destruir toda la vida de la Tierra, lo que es verdaderamente aterrador.
Un demente en una posición de poder podría ocasionar la destrucción final de todos los seres vivientes. Privados de una verdadera comprensión del hombre o de una tecnología funcional para mejorarlo, los gobiernos son incapaces de forjar su propio destino, y el potencial de caos es muy real.
|

|