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ASUNTOS DE ÉTICA Y JUSTICIA EN
CIENCIOLOGÍA
LAS CONDICIONES DE LA EXISTENCIA
Tras determinar las definiciones básicas de ética, bien y mal, así como la necesidad básica de una conducta ética, el Sr. Hubbard procedió a desarrollar un medio que permitiera a la persona elevar de forma gradual su nivel de ética e incrementar así su supervivencia en cualquier área de la vida. Es un sistema de mejoramiento que no tiene igual; además no contiene nada del enfoque de ve y no peques más que muchos encuentran tan difícil de seguir. En lugar de eso, se apoya en la idea de que hay grados de conducta ética y que las cosas pueden estar sobreviviendo más o menos bien, pero aún pueden mejorarse en gran medida. Por eso, el Sr. Hubbard se dispuso a describir los diferentes estados o condiciones de ética que constituyen el grado de éxito o supervivencia de algo y cómo mejorar esa condición de supervivencia exactamente.
Estas condiciones no son estados estáticos, sino que mejoran o empeoran, dependiendo de nuestras propias acciones. En realidad, es un hecho que nada permanece exactamente igual por siempre, ya que tal condición no pertenece a la vida y al universo. Las cosas crecen o se reducen. Al parecer, no pueden mantener el mismo equilibro y estabilidad. Todo lo que existe se encuentra en alguna condición. Una persona está como tal en alguna condición: su trabajo está en una condición, su matrimonio está en una condición, etc.
El Sr. Hubbard aisló y describió estos estados y, más tarde, determinó lo que de hecho se necesitaría para pasar de cualquier condición a otra más elevada. Describe en total doce condiciones diferentes. Estas van desde un estado de confusión total en que un individuo no está en posición de lograr producto alguno, hasta la condición de poder estable en la que casi nada puede poner en peligro su posición. A lo largo de la ruta hacia el poder, la persona pasará a través de condiciones como la de funcionamiento normal, en la que ejerce más control en forma gradual y produce más y más, pero aún no logra estabilidad permanente. Conforme continúa con una dedicación adecuada, finalmente entra en una condición de afluencia: una abundancia de aquello que mejora su vida. O si deja de dar los pasos apropiados, puede caer a un estado de emergencia.

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